Cada vez que me caigo me levantan, cuando se les complica recurren a mí y además puedo ser de distintas telas, formas y tamaños, sabés?
Pero mi vida no es tan fácil, en ocasiones me duelen las articulaciones que no tengo y cuesta mucho sobrellevar el exceso de pintura de los recien llegados. Pero sobre todo... saco polvo, lustro, puedo abrigar una masa para que leude, lavo y pongo lisas las superficies ásperas, y en el mejor de los casos hasta caricias hago...
Por lo tanto, viejos son los trapos?
!Sí, y a mucha honra!
Porque al igual que lo abuelos, a través de nuestras huellas contamos historias y sólo nosotros sabemos por dónde anduvimos.
Buenísimo! Y los otros??
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